La llegada del otoño trae consigo la celebración de la castañada, una festividad que coincide con el Día de Todos los Santos, el 1 de noviembre. Este evento, que tiene sus raíces en antiguas tradiciones celtas, se convierte en una oportunidad para recordar a los difuntos y disfrutar de la gastronomía estacional.
Barcelona se prepara para esta celebración con una agenda repleta de 120 propuestas para toda la familia, organizadas por diversas entidades a lo largo de los distritos de la ciudad. Desde actividades culturales hasta eventos lúdicos, la programación busca involucrar a todos los ciudadanos en esta festividad tan arraigada en la cultura local.
Los cementerios de la ciudad también se suman a la conmemoración, ampliando sus horarios y ofreciendo actividades especiales en honor a los que ya no están. Este año, la gastronomía juega un papel fundamental, con las castañas, boniatos y panellets como protagonistas de la mesa. Para satisfacer a los amantes de estos manjares, se han habilitado 84 puestos de castañas repartidos por toda Barcelona, donde los vecinos podrán disfrutar de este delicioso producto típico del otoño.
Así, la castañada no solo se convierte en una celebración de la memoria, sino también en una fiesta que une a la comunidad en torno a la tradición y la gastronomía de la temporada.